El proyecto DELTA, coordinado por la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN), estudia la evolución de los deltas lávicos creados tras la erupción del volcán Tajogaite en 2021. Se trata de una iniciativa científico-tecnológica financiada por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias.
A menos de cuatro años del evento volcánico, ya se observan signos del renacer de la vida submarina. DELTA se centra en entender cómo se desarrolla un ecosistema desde cero en este entorno virgen, combinando investigación geológica, biológica y química.
Como parte del proyecto, PLOCAN encargó a la productora I Love The World una campaña audiovisual con más de 1.500 imágenes aéreas y submarinas, que documentan este proceso único de colonización natural en las nuevas fajanas.
Un laboratorio natural
“El volcán fue una desgracia por sus efectos devastadores, pero nos deja una oportunidad científica excepcional”, explica José Joaquín Hernández, director de PLOCAN. “Estudiar cómo se regenera la vida desde cero puede ayudarnos a entender y preparar nuestro futuro ambiental”.
Las investigaciones revelan una rápida recolonización biológica en algunas zonas, mientras que otras muestran condiciones hostiles donde el CO₂ sigue alterando la química marina.
Zonas sin vida: «ventanas del tiempo»
Pero también se han detectado otras áreas aún sin vegetación, “lo que nos da idea de que ahí las condiciones no son aún apropiadas para la vida”, debido a emisiones de CO₂ que acidifican el agua.
Sin embargo, esos lugares, añade Hernández, son también «pequeños laboratorios, pequeñas ventanas en el tiempo, para estudiar lo que pasará en 50 o 100 años en el planeta por el incremento del CO₂ en el medio marino de todo el mundo».
Por ejemplo, en ese ambiente corrosivo no se desarrollan las conchas de los organismos marinos, que son de carbonato cálcico, aunque otras especies sí se adaptarán mejor.
En tierra, concretamente en Tazacorte, PLOCAN está comenzando a construir un laboratorio de 200 metros cuadrados que permitirá a los científicos llevar a cabo sus investigaciones.
Futuro centro de innovación
Además, existe un estudio de viabilidad para crear un centro de innovación en el puerto de Tazacorte que, en palabras de José Joaquín Hernández, “impulsaría la economía azul, con actividades que descarbonizarían las operaciones portuarias y atraerían otras relacionadas con el ensayo de vehículos no tripulados, deportes náuticos y actividades recreativas” vinculados con el mar.
Imágenes para la memoria y la ciencia
El equipo de I Love The World, liderado por Alfonso Escalero y Alejandro Gil Roldán, ha documentado este renacimiento marino junto a expertos como el fotógrafo Francis Pérez (World Press Photo) y el videógrafo submarino Juan Raya, entre otros.
Las imágenes generadas —aéreas, subacuáticas y de profundidad mediante ROVs— formarán parte de un reportaje en español e inglés que acompañará la difusión científica y educativa del proyecto.
“Ver cómo la vida reaparece en estos fondos marinos es un subidón de adrenalina y una metáfora de lo que deseamos para la población afectada: que pueda recuperar sus proyectos de vida en esta isla maravillosa”, concluye Escalero.









